viernes, 18 de noviembre de 2011

La historia de un niño

Era se una vez un chaval de vuestra edad más o menos que le divertía mucho el ordenador.
-Me gusta tanto el ordenador que me quedaría jugando toda una vida.
Un día jugando a club penguin la pantalla se estaba distorsionando, el no sabía que pasaba pero no le preocupaba el veía negro cada vez más, hasta perder de vista todo su cuarto.
Empezó a ver poco a poco hasta ver un duende místico.
Ese duende con pelo azul orejas puntiagudas y un traje muy raro para el le estaba ayudando a volver en si.
-Eoooo eoooo.
-¿Que? ¿como? ¿donde estoy?
- Estas en la región de Moryeel un paisaje muy nevado.
Y si el paisaje era el más nevado que había visto.
Pero Adrián solo quería volver a su casa.
Balbuceando dijo- Mo Mo Moryeel.
-Si la región mística.
-Yo solo me quiero ir a mi casa y nada más.
-¿Que es eso?
-El que ahhhh... eso...Espera son los Mortzs correeeeee.La leyenda dice que si clavas la espada mágica Maxleir se destrozaran todos los Mortzs.
-¿Y por que no entramos?
- Estas loco es muy peligroso.
-Vamos a intentarlo.
-Vale.
(En la guarida del Mortz supremo)
-Hay esta el guardia iré a ver si entro. Dice Adrián.
-Hola vengo a traer fruta al supremo.
-¿Fruta...? Vale pasa.
Nada más entrar Adrián ve a Maxleir la espada legendaria.
Cuando da la fruta al supremo. Coge la espada y se marcha corriendo.
Aunque en su clase es el mejor atleta de todos con la espada no corre ni la mitad.
Gracias a que el duende le hace la zancadilla al supremo consiguen escapar.
Cuando Adri clava la espada Maxleir todo se distorsiona y oye un Adri a desayunar.
Había sido todo un sueño pero cuando se levanta ve un pelo azul y dice
-A lo mejor no todo a sido un sueño.
Fin

2 comentarios:

  1. Mola mucho el cuento a pesar de algunas faltas de ortografía, per lo de más es una pasada

    ResponderEliminar